martes, 11 de agosto de 2009

La Decadencia de la Amistad

Manuel Mandeb pasaba largas horas en la esquina de Artigas y Moron fumando con Jorge Allen, el poeta. Muchas veces ni se hablaban. Se contentaban con saber que el otro estaba alli.
Muchos pensadores han creido notar que, en estos tiempos, la amistad es mas un tema de conversacion que una actividad concreta. Por cierto, es relativamente facil encontrar personas dispuestas a componer canciones sobre los amigos. En cambio es bastante dificil conseguir que esas mismas personas le presten a uno dinero.

Segun parece, el sentimiento amistoso se halla en decadencia. Todos los dias uno tropieza con canallas que lejos de preocuparse por la escasez de amigos, se jactan de ella.

-Yo, amigos, lo que se dice amigos, tengo muy pocos, o ninguno- nos gritan en la cara . Y no advierte que el sujeto esta esperando que lo feliciten por semejante hazaña.

En los años dorados de Flores, cuando alcanzaban su apogeo la comprension, la poesia y el juego del codillo, tambien existian enemigos de la amistad que preocupaban a los Hombres Sensibles.
Manuel Mandeb, el metafisico de la calle Artigas, coleccionó algunas de sus obtusas opiniones en un opusculo titulado maliciosamente:

Los amigos.

Como ya es costumbre, transcribimos algunos parrafos.

- La amistad debe nacer en la juventud o en la infancia. Nuestros amigos son aquellos que aprenden junto a nosotros o, mejor todavia, los que viven aventuras a nuestro lado. Y por lo general, la gente aprende y vive aventuras en la juventud.
Despues casi todo el mundo consigue algun empleo en casas de comercio y ya resulta imposible adquirir conocimientos nuevos o pelearse con una patota.

-A los once o doce años, uno empieza a hartarse de la familia y encuentraque los muchachos de la esquina son mucho mas divertidos que el tio Jorge. Durante mas o menos una decada nadie estara mas cerca de nuestro corazon que esos muchachos. Y si uno quiere aprovisionarse de amigos, debe hacerlo en ese periodo. Despues sera demasiado tarde...

Segun se aprecia, el criterio de Manuel Mandeb es interesante y tal vez verdadero.
Sucede que en cierto momento de la vida uno descubre que esta rodeado de extraños: compañeros de trabajo, clientes, acreedores, vecinos y cuñados.
Los amigos de verdad estan lejos, probablemente encerrados en circulos parecidos.

Algunos empecinados insisten en cultivar amistades nuevas. Los matrimonios maduros se visitan mutuamente y desarrollan palidas parodias de la amistad verdadera: se cuentan una y otra vez episodios antiguos, vividos con los amigos viejos, que ya no estan. Cuando uno es joven no cuenta historias a sus amigos: las vive con ellos.
A pesar de estas sabias reflexiones de Mandeb, existió en Flores una agencia destinada a ofrecer amistad a los solitarios.

Fue la celebre Proveeduria de Amigos de Ocasión. Sus fines de lucro eran innegables. Todavia hoy se recuerda su slogan publicitario: -Tenga un amigo desinteresado. Páguelo en cuotas.
Con solo acercarse al mostrador, el cliente ya notaba un clima amistoso y amplio. Los empleados sabían como atacar.

-Buenas tarde. No sabés lo que me hizo esta mañana la bruja de mi mujer.

Y a los treinta segundos uno se sentía entre amigos. Después, entre palmadas, guiños, pellizcones y confidencias, los comerciantes iban mostrando el amplio catálogo de la proveeduría.
Tenian amigos silenciosos, dispuestos a escuchar cincuenta veces la historia de una operación.
Amigos complacientes, siempre amables y elogiosos.
Amigos efusivos que saludaban con abrazos y se despedían a los gritos.
Amigos divertidos, ruditos en cuentos picantes y expertos en bromas pesadas. Tambien se prestaba un servicio un tanto oneroso, especialmente para personas encumbradas.
Consistía en el alquiler de una cohorte de adulones que acompañaban al cliente a todas partes, se reian de sus chistes, aplaudian sus ocurrencias y suscribian con entusiasmo cualquiera de sus pensamientos.

Precediendo a esta comparsa, solia marchar un corneta, que abria la puerta de los bares y asomando la cabeza gritaba:

-Ahi viene el doctor Del Prete...!

El trabajo se hacia tan bien, que muchos de los contratantes ya no podian prescindir de él, nunca más. Muchos profesionales del barrio extinguieron su fortuna pagando este servicio de la agencia.
Un asunto que molestaba a los clientes era el rigor de los Amigos de Ocasión en sus horarios. Cuando vencía el plazo estipulado, se terminaba la amistad.

Sin saludar, los contratados daban media vuelta y se iban, muchas veces interrumpiendo una carcajada o librandose bruscamente de un abrazo fraternal.
Sin embargo, hay que admitir que algunos aspectos del funcionamiento de la prooveduria eran bastante nobles.
Por ejemplo, la Seccion Niños permitia que los padres eligieran a los amigos de sus hijos, sin correr riesgo alguno.

Para ello se contaba con un numeroso plantel de chicos e incluso enanos, adiestrados en diferentes actitudes.

Segun el gusto paterno, podian encontrarse pibes atorrantes para avivar a los pequeños pelandrunes, niños estudiosos para estimular a los adoquines, y criaturas educadas y juiciosas para serenar a los más piratas.

Desde luego, no pudo evitarse que muchos chicos se resistieran a la decisión de los padres. Asi se oían con toda frecuencia en Flores frases como esta:

-Camine a jugar con los amiguitos que le alquilo su padre, caramba...!

Asimismo existía un departamento para Damas, con un amplio surtido de chimentos. Algunos malintencionados decian que las mujeres no contrataban amigas, sino enemigas, pero ese es otro asunto. El fracaso más estruendoso fue el de la sección Amistades Mixtas. Nada cuesta razonar que los caballeros que solicitaban amigas escondian casi siempre otras intenciones.
No se espante el lector pensando que nos internaremos en un tema tan manoseado como el de la amistad entre la mujer y el hombre. Vale la pena -eso sí- recordar lo que dijo Manuel Mandeb a una amiga suya, tal vez alquilada en la proveeduria.

-Vea. Yo puedo ser su amigo si usted quiere. No trataré de seducirla ni me pondré romántico ni le haré propuestas indecorosas. Pero sepa que yo necesito que exista un amor potencial. Me resulta indispensable que exista una posibilidad en un millón de que algo surja entre nosotros.

Le aclaro que es probable que si se da esa circunstancia yo salga corriendo. Pero es únicamente en virtud de esa remotísima chance que yo estoy aquí oyendo su conversación como un imbécil.
Los Hombres Sensibles nunca fueron buenos clientes de la agencia Amigos de Ocasión.
Quizá porque sus presupuestos eran muy humildes. O a lo mejor porque les gustaba que los quisieran gratis. En cualquier caso, los muchachos del Angel Gris tenian un criollo pudor en estas cuestiones.

Para ellos andar declarando públicamente el grado de amistad que sentian por alguien era cosa de afeminados.
Manuel Mandeb pasaba largas horas en la esquina de Artigas y Moron fumando con Jorge Allen, el poeta. Muchas veces ni se hablaban. Se contentaban con saber que el otro estaba alli.
Ya en su última etapa, la preveeduría empezó a ofrecer viejos amigos.
En un principio la idea consistia en rastrear -a pedido del cliente- el paradero de personas ausentes y lejanas. Pero como advirtieron que la tarea era demasiado complicada, resolvieron que era mas facil inventar antiguas amistades que rescatarlas del pasado.

Se preparó entonces un magnifico grupo de viejos mentirosos que ante la entrada de algun candidato de cierta edad, fingían reconocerlo y le soltaban cuatro o cinco recuerdos para ir tomando confianza.

Esta sección trabajaba mucho en las cenas anuales que suelen realizar los ex-alumnos de los colegios. Su misión consistia en ir reemplazando a los fallecidos y mantener siempre firme la concurrencia.
Asi, en cierta reunión de egresados del Colegio Nacional Nicolas Avellaneda, promoción 1921, se dió el curioso caso de que ninguno de los asistentes habia pisado jamas ese establecimiento, lo que no les impidió evocar a profesores, reirse de pasadas, travesuras y brindar por encuentros futuros.

Con el tiempo, la actividad de la agencia fue amenguando. Contribuyó a este hecho cierta mala prensa que siempre tiene la amistad entre los espíritus escepticos.
En Flores, y en todos los barrios, se contaban leyendas sobre las traiciones de los amigos y sobre las ventajas de la soledad.

Todavía en nuestro tiempo hay personas que se complacen en declarar que los perros son mas leales y sinceros que los humanos. Cabe sobre esto una pequeña reflexion.

Tal vez sea cierto que los perros no traicionan. Pero esto no es en realidad una virtud del animal. Ocurre simplemente, que la modica organizacion mental del perro le impide realizar procesos tan complicados como una estafa. Es decir: los perros no pueden traicionarnos, por la misma razón que no se les permite escribir novelas.
Hoy cuando ya no existe la Agencia Amigos de Ocasión, vale la pena preguntarse si no sera necesario inventar algo para reemplazarla.

Sera difícil, desde luego. Nadie podrá rescatar a los amigos perdidos. Poco podra hacerse para librarnos de los desconocidos que llenan nuestro tiempo.
En todo caso, cada uno de nosotros deberá cuidar lo poco que tenga. Sin componer canciones ni escribir poemas. Se trata únicamente de sentarse un rato en la vereda o de matear en silencio con los que estan más cerca de nuestro espiritu.

Si uno no tiene ya a los de antes, cabe decir que tal vez existen en el mundo amigos viejos a los que todavía no conocemos.
Yo mismo, las otras noches resolvi salir de mi encierro y lleno de ilusiones me encamine a cierta esquina que conozco. Tenía ganas de fumar en silencio junto a tres o cuatro sujetos que se estacionan en ese lugar.

Pensaba además cosechar algun guiño amistoso despues de estos años en que estuve tan ocupado.
Pero algo raro debe haber sucedido, porque no habia nadie.

miércoles, 29 de julio de 2009

El alma tenías
tan clara y abierta,
que yo nunca pude
entrarme en tu alma.
Busqué los atajos angostos,
los pasos altos y difíciles...
A tu alma se iba
por caminos anchos.
Preparé alta escala
—soñaba altos muros
guardándote el alma—
pero el alma tuya
estaba sin guarda
de tapial ni cerca.
Te busqué la puerta
estrecha del alma,
pero no tenía,
de franca que era,
entradas tu alma.
¿En dónde empezaba?
¿Acababa, en dónde?
Me quedé por siempre
sentado
en las vagas
lindes de tu alma.

lunes, 20 de julio de 2009

Vuestro amigo,
es la respuesta a vuestras necesidades.
Es vuestro campo, que sembrais con amor,
y cosechais con gratitud.
Y es vuestra mesa, y el fuego de vuestro hogar.
Porque acudís a él para saciar vuestra hambre.
y lo buscais en procura de paz.
Cuando vuestro amigo
revela sus pensamientos, no temeis
el " no " en vuestra propia mente,
ni reteneís el " sí ". Y cuando el guarda silencio,
vuestro corazón no cesa de escuchar a su corazón.
Porque en la Amistad, todos los pensamientos,
todos los deseos, todas las expectativas,
nacen sin palabras,
y son compartidas con callado gozo.
Cuando os separais de vuestro amigo,
lo haceis sin aflixión. Porque lo que más amais en él,
puede ser más diáfano aún en su ausencia,
como para el alpinista la montaña
aparece más despejada desde la llanura.
Y dejad que en la Amistad no exista otro propósito
que el de profundizar el espíritu.
Porque el amor que busca otra cosa,
que no sea la revelación de su propio misterio,
no es amor, sino una red tendida,
y solamente lo inútil es pecado.
Y procurad que lo mejor de vosotros,
sea para vuestro amigo.
Si debe conocer vuestra bajamar,
dejadlo conocer también vuestra pleamar.
Porque ¿qué amigo es aquél que tuvierais que buscar
para matar las horas? Buscadlo con horas para vivir.
Porque es misión suya llenar vuestras necesidades,
pero no vuestra vaciedad.
Y, que en la dulzura de la amistad haya lugar para la risa,
y, para los placeres compartidos.
Porque en el rocío de las pequeñas cosas,
çel corazón encuentra su mañana, y, toma su frescura.

Sinceramente no sé a quién pertenece este poema...pero es perfecto!

lunes, 18 de mayo de 2009

A la izquierda del roble

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes

pero el Jardín Botánico es un parque dormido

en el que uno puede sentirse árbol o prójimo

siempre y cuando se cumpla un requisito previo.

Que la ciudad exista tranquilamente lejos.

El secreto es apoyarse digamos en un tronco

y oír a través del aire que admite ruidos muertos

cómo en Millán y Reyes galopan los tranvías.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes

pero el Jardín Botánico siempre ha tenido

una agradable propensión a los sueños

a que los insectos suban por las piernas

y la melancolía baje por los brazos

hasta que uno cierra los puños y la atrapa.

Después de todo el secreto es mirar hacia arriba

y ver cómo las nubes se disputan las copas

y ver cómo los nidos se disputan los pájaros.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes

ah pero las parejas que huyen al Botánico

ya desciendan de un taxi o bajen de una nube

hablan por lo común de temas importantes

y se miran fanaticamente a los ojos

como si el amor fuera un brevísimo túnel

y ellos se contemplaran por dentro de ese amor.

Aquellos dos por ejemplo a la izquierda del roble

(también podría llamarlo almendro o araucaria

gracias a mis lagunas sobre Pan y Linneo)

hablan y por lo visto las palabras

se quedan conmovidas a mirarlos

ya que a mí no me llegan ni siquiera los ecos.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes

pero es lindísimo imaginar qué dicen

sobre todo si él muerde una ramita

y ella deja un zapato sobre el césped

sobre todo si él tiene los huesos tristes

y ella quiere sonreír pero no puede.

Para mí que el muchacho está diciendo

lo que se dice a veces en el Jardín Botánico

ayer llegó el otoño

el sol de otoñoy me sentí feliz

como hace mucho

qué linda estáste quiero

en mi sueño

de noche

se escuchan las bocinas

el viento sobre el mar

y sin embargo aquello

también es el silencio

mírame así

te quiero

yo trabajo con ganas

hago números

fichas

discuto con cretinos

me distraigo y blasfemo,

dame tu mano

ahoraya lo sabés

te quiero,

pienso a veces en Dios

bueno no tantas veces

no me gusta robar

su tiempo

y además está lejos

vos estás a mi lado

ahora mismo estoy triste

estoy triste y te quiero

ya pasarán las horas

la calle como un río

los árboles que ayudan

el cielo, los amigos

y qué suerte

te quiero

hace mucho era niño

hace mucho y qué importa

el azar era simple

como entrar en tus ojos

dejame entrar

te quiero

menos mal que te quiero.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes

pero puedo ocurrir que de pronto uno advierta

que en realidad se trata de algo más desolado

uno de esos amores de tántalo y azar

que Dios no admite porque tiene celos.

Fíjense que él acusa con ternura

y ella se apoya contra la corteza

fíjense que él va tildando recuerdos

y ella se consterna misteriosamente.

Para mí que el muchacho está diciendo

lo que se dice a veces en el Jardín Botánico.

vos lo dijiste

nuestro amor

fue desde siempre

un niño muerto

sólo de a ratos parecía

que iba a vivir

que iba a vencernos

pero los dos fuimos tan fuertes

que lo dejamos sin su sangre

sin su futuro

sin su cielo

un niño muerto

sólo eso

maravilloso y condenado

quizá tuviera una sonrisa

como la tuya

dulce y honda

quizá tuviera un alma tristec

omo mi alma,

poca cosa

quizá aprendiera con el tiempo

a desplegarse

a usar el mundo

pero los niños que así vienen

muertos de amor,

muertos de miedo

tienen tan grande el corazón

que se destruyen sin saberlo

vos lo dijiste

nuestro amor

fue desde siempre

un niño muerto

y qué verdad dura y sin sombra

qué verdad fácil y qué pena

yo imaginaba que era un niño

y era tan sólo un niño muerto

ahora qué queda,

sólo queda

medir la fe y que recordemos

lo que pudimos haber sido

para él

que no pudo ser nuestro

qué más,

acaso cuando llegue

un veintitrés de abril y abismo

vos donde estés

llevale flores

que yo también iré contigo.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes

pero el Jardín Botánico es un parque dormido

que sólo despierta con la lluvia.

Ahora la última nube a resuelto quedarse

y nos está mojando como alegres mendigos.

El secreto está en correr con precauciones

a fin de no matar ningún escarabajo

y no pisar los hongos que aprovechan

para nadar desesperadamente.

Sin prevenciones me doy vuelta y siguen

aquellos dos a la izquierda del roble

eternos y escondidos en la lluvia

diciéndose quién sabe qué silencios.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes

pero cuando la lluvia cae sobre el Botánico

aquí se quedan sólo los fantasmas.

Ustedes pueden irse.

Yo me quedo.

Por siempre en los corazones.

Simplemente Gracias.

domingo, 19 de abril de 2009

Tenga cuidado con la forma en que quita la esperanza a otro ser humano.

jueves, 16 de abril de 2009


Lo que eres me distrae de lo que dices.
Lanzas palabras veloces, empavesadas de risas,
invitándome a ir adonde ellas me lleven.
No te atiendo, no las sigo:
estoy mirando los labios donde nacieron.
Miras de pronto a los lejos.
Clavas la mirada allí, no sé en qué,
y se te dispara a buscarlo ya tu alma afilada, de saeta.
Yo no miro adonde miras: yo te estoy viendo mirar.
Y cuando deseas algo no pienso en lo que tú quieres,
ni lo envidio: es lo de menos.
Lo quieres hoy, lo deseas;
mañana lo olvidarás por una querencia nueva.
No. Te espero más allá de los fines y los términos.
En lo que no ha de pasar me quedo,
en el puro acto de tu deseo, queriéndote.
Y no quiero ya otra cosa más
que verte a ti querer.

viernes, 3 de abril de 2009

Corazón Coraza

Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está
de ojos abiertos
porque la noche pasa
y digo amor
porque has venido
a recoger tu imagen
y eres mejor que todas
tus imágenes
porque eres linda
desde el pie hasta el alma
porque eres buena
desde el alma a mí
porque te escondes
dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía

porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro
amor si no te miro
porque tú siempre existes

dondequiera pero existes
mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque la noche pase
y yo te tenga
y no.

sábado, 28 de marzo de 2009

Yo tenía...
¡dos alas!...
Dos alas,
Que del Azur vivían como dos siderales
¡Raíces!...
Dos alas,Con todos los milagros de la vida,
la MuerteY la ilusión. Dos alas.
Fulmíneas
Como el velamen de una estrella en fuga;
Dos alas.
Como dos firmamentos
Como tormentas, con clamas y con astros...
¿Te acuerdas de la gloria de mis alas?...
El áureo campaneo
Del ritmo; el inefable
Matiz atesorando
El Iris todo, más un Iris nuevo
Ofuscante y divina,
que adorarán las plenas pupilas del Futuro
(¡Las pupilas maduras a toda luz!)...
el vuelo...
El vuelo ardiente, devorante y único,
Que largo tiempo etormentó los cielos,
Despertó soles, bólidos, tormentas
,Abrillantó los rayos y los astros;
Y la amplitud: tenían
Calor y sombra para todo el Mundo,
Y hasta incubar un más allá pudieron.
Un día, raramente
Desmayada a la tierra,
Yo me adormí en las felpas profundas de este
bosque...¡Soñé divinas cosas!...
Una sonrisa tuya me despertó, paréceme...
¡Y no siento mis alas!
¿Mis alas?...
—Yo las vi deshacerse entre mis brazos...
¡Era como un deshielo!

lunes, 16 de marzo de 2009

Dices que tienes corazón, y sólo
lo dices porque sientes sus latidos.
Eso no es corazón...; es una máquina,
que, al compás que se mueve, hace ruido.

miércoles, 11 de marzo de 2009

¡Cómo me dejas que te piense!
Pensar en ti no lo hago solo, yo.
Pensar en ti es tenerte,
como el desnudo cuerpo ante los besos,
toda ante mí, entregada.
Siento cómo te das a mi memoria,
cómo te rindes al pensar ardiente,
tu gran consentimiento en la distancia.
Y más que consentir, más que entregarte,
me ayudas, vienes hasta mí,
me enseñas recuerdos en escorzo,
me haces señas con las delicias, vivas,
del pasado, invitándome.
Me dices desde allá que hagamos lo que quiero
—unirnos— al pensarte.
Y entramos por el beso que me abres,
y pensamos en ti, los dos, yo solo.



Estoy en proceso...ya saldremos.saldré.
todo a su tiempo.mientras...

sábado, 7 de marzo de 2009

Único amor, ya tan mío,
que va sazonando el Tiempo
¡qué bien nos sabe la ausencia
cuando nos estorba el cuerpo!
Mis manos te han olvidado
pero mis ojos te vieron
y cuando es amargo el mundo
para mirarte los cierro.
No quiero encontrarte nunca,
que estás conmigo y no quiero
que despedace tu vida
lo que fabrica mi sueño.
Como un día me la diste,
viva tu imagen poseo,
que a diario lavan mis ojos
con lágrimas tu recuerdo.
Otro se fue, que no tú,
amor que clama el silencio
si mis brazos y tu boca
con las palabras partieron.
Otro es éste, que no yo,
mudo, conforme y eterno
como este amor, ya tan mío
que irá conmigo muriendo.

domingo, 8 de febrero de 2009

Sin saber

sin nada que pensar
o mucho que razonar.
con mucha ansiedad
o con demasiada lentitud.
sentada en una silla
o sentada en la vereda.
contando con los dedos,
o, contando con mi reloj.
parafraseando sobre mi vida,
o, sobre la tuya.
aguardando el isntante,
o, reteniendo la eternidad.
esperando,o solamente
corriendo.

sábado, 31 de enero de 2009

VOLAMOS

Como puesta ante un apacible e inofensivo misterio, que puede serlo, con ganas de hablar,
que a mí me faltan, me cuenta de su gato.
Es, sí. Claro que es; pero... Ante todo, como es huérfano, recogido por compasión, se ignora su ascendencia. Es gato y le agrada el agua. De las acequias no prefiere los albañales, sino la corriente barrosa. Se lanza acezante, pisa fuerte y salpica: hunde las fauces y hace que toma, pero no toma, porque es de puro goloso que lo hace. Puede pensarse que no es un gato, que es un perro. También por su actitud indiferente en presencia de los demás gatos. Pero es que asimismo se limita a observar desde lejos a los perros y ni siquiera se enardece frente a una pelea callejera. Como al emitir la voz desafina espantosamente y además es ronco, no puede saberse si maúlla o ladra.
Hago como que me asombro. Pero no abro la boca, porque de preguntar o comentar me preguntaría por qué pienso así y tendría que explicar y complicarme en un diálogo. Empero ya no me habla: se habla. Revisa lo que sabe y quiere saber más.
Es gato y le gusta el agua. Eso no autoriza a concluir que sea un perro. Ni siquiera está la cuestión en que sea perro o gato, porque ni uno ni otro vuelan, y este animalito vuela; desde hace unos días se ha puesto a volar. Yo espero que me pregunte si creo que se trata de una brujería. Pero no; al parecer, no cree en eso. Yo tampoco; aunque lo pensé. Mejor dicho, pensé que ella lo pensaba. Pero no.
¿No te maravillas?
Sí; seguramente. Me maravillo. Cómo no. Me maravillo.
Podría maravillarme, cómo no. Pero no. Puedo maravillarme porque el gato-perro vuela. Pero es que no sólo hablo. Estoy pensando. Pienso que ella supone que he de maravillarme porque lo que creyó era gato puede ser perro o lo que puede ser gato o perro puede ser un ave o cualquier otro animal que vuele. Debiera maravillarme porque, lo que se cree que es, no es. No puedo. ¿Acaso me maravilla que tú no seas lo que tu esposo cree que eres? ¿Acaso me maravilla no ser lo que mi esposa cree que soy? Tu animalejo es un cínico, nada más. Un cínico ejercitado.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

La "ESPERANZA" de volver a verla(reflexiono Bruno con melancólica ironía).Y también se dijo: ¿no serán todas las esperanzas de los hombres tan grotescas como éstas? ya que, dada la índole del mundo, tenemos esparanza en acontecimientos que, de producirse,solo nos proporcionarían frustración y amargura; motivo por el cual los pesimistas se reclutan entre los ex esperanzados, puesto que para tener una visión negra del mundo hay que haber creído antes en él y en sus posibilidades. y todavía resulta más curioso y paradojal que los pesimistas, una vez que resultaron desilusionados, no son constantes y estomáticamente desesperanzados, sino que, en cierto modo, aparecen dispuestos a renovar su esperanza a cada instante, aunque lo disimulen debajo de su negra envoltura de amargados universales, en una virtud de suerte de pudor metafísico; como si el pesimismo, para mantenerse fuerte y vigoroso, necesitase de vez en cuando un nuevo impulso producido por una nueva y brutal desilusión.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Confuso para mí

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte
tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte
tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte
o sea resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.

domingo, 2 de noviembre de 2008


Aveces siento que las palabras me faltan... ya no logro formular ni en una hoja común más de un parrafo, como solia hacerlo antes... me siento algo frustrada por ello... yo no soy así... algo está faltando!algo está fallando! pero qué!!... ves nada más para decir! ni expresar frustraciones puedo... ya me acomodaré... siempre digo lo mismo! hoy es domingo... no me gusta mucho, será tal vez por eso el abatimiento... sólo disculpas por la incoherencia que pueda haber en mi mundo!



...seguirémos en pie!.