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sábado, 22 de agosto de 2009

ELIXIRES DE AMOR

Los filtros amorosos se proponen la persuasión química e influyen sobre la voluntad ajena instalando en ella unos deseos, unas convicciones, una estética que resulte provechosa para el que realiza el hechizo.
Casi siempre es preferible que la víctima ignore que ha tomado un elixir de amor. Lo más corriente es mezclarlo con bebidas de uso común para que el afectado crea que sus ansiedades provienen de fenómenos soberanos.
Algunos filtros producen efectos solamente temporarios. Las pasiones despertadas duran un tiempo y luego la víctima vuelve a su anterior indiferencia o rechazo. Otros, más peligrosos, son definitivos y el damnificado sigue firme en su pasión, cuando el que lo embrujó ya se ha cansado.

En el antiguo Egipto, un joven noble llamado Imoteph se enamoró de la menor de las hijas de un general de Tebas. Consultó a unos hechiceros que habían llegado del Delta y éstos, después de averiguar el nombre secreto de la niña, le prepararon un filtro de amor perpetuo que —con toda malicia— disimularon en el interior de una golosina. Imoteph se las compuso para obsequiar a la muchacha con el avieso manjar y al poco tiempo ella lo amaba con furor.
Se encontraron varias veces en unos oscuros jardines vecinos al río. Muy pronto, el amor de Imoteph, que provenía sólo de su carácter apasionado y de su juventud, se fue apagando. Pero las pasiones despertadas por los filtros mágicos son mucho más pertinaces y la muchacha seguía ardiendo. Ella usó el poder de su padre para casarse con Imoteph. El muchacho, atemorizado, no tuvo más remedio que ceder.
Vinieron años infernales. Ella lo perseguía sin descanso. Besaba sus pies en los pasillos, lo acariciaba íntimamente en los banquetes, demandaba su pasión seis o siete veces por jornada, le hacía obsequios superfluos y enojosos y ordenaba a los tañedores de cítara que cantaran canciones en su honor. A veces, lo golpeaba o lo arañaba, a causa de unos celos que abarcaban a todos los seres vivos de las dos regiones del Nilo.
Imoteph trató de encontrar a los hechiceros que le habían preparado el filtro, pero éstos ya habían regresado al Delta.


Consultó entonces a los sacerdotes del templo de Amón, quienes después de amonestarlo por su trato con los magos, le juraron que no había remedio para su mal y que, en todo caso, su vejez o la de su esposa iban a atenuar los fuegos que tanto lo molestaban.
Entonces, sucedió algo que empeoró las cosas. Una bailarina de Cabiros se enamoró de él y, según parece, lo hechizó con algún elixir de amor.
Hubo varios encuentros en los jardines secretos. Una noche, saciada su lujuria, la dama se embarcó y no regresó jamás. Imoteph, abandonado por la mujer que amaba y acorralado por la que no podía amar, se quitó la vida con una espada en los jardines oscuros vecinos al Nilo, bajo la luz inherente de las estrellas.
El alcance de un filtro amoroso puede tener límites espaciales. Aunque parezca extraño, ciertas pociones mágicas sólo son eficaces en un área determinada. A veces, se trata de foros relativamente amplios, como un país o una ciudad. Otras veces, el efecto de un filtro se limita a un edificio o a una habitación.

Bernardo Salzman insistía en que su lecho tenía propiedades mágicas. Quienes se acostaban en él se enamoraban. El mueble —una venerable cama turca con elástico de flejes— había sido adquirido por veinte pesos al pianista Christos Nicolaiev que una noche, borracho, le juró a Salzman que era hechicero y búlgaro.
No estaba claro de quién se enamoraban los usuarios, ni cuánto duraba el efecto, ni si existían muebles antídotos en la misma habitación. En verdad, todos pensaban que aquel asunto era un invento de Salzman destinado a presentar sus más vulgares fornicaciones como cuentos de hadas.

Manuel Mandeb sostenía que un verdadero filtro amoroso debía ser estrictamente personal. Una poción de efectos generales, ineficaz para dirigir la pasión del embrujado hacia un beneficiario preestablecido, era para él un simple afrodisíaco.

Sin embargo, no siempre los hechizos dan en el blanco.
Michel Ney, uno de los mariscales de Napoleón, había planeado influir sobre el Emperador y ganar títulos y distinciones entregándole a su esposa, Madame Auguié.
Ella estaba muy bien dispuesta y confiaba absolutamente en el poder de su belleza. Muy pronto, empezó a seducir a Bonaparte del modo más vulgar: lo miraba con insistencia, abismaba sus escotes y se paseaba sola para facilitar encuentros clandestinos.
Como Napoleón ni la miraba, la señora resolvió administrarle un filtro amoroso. Consultó a una hechicera que vivía cerca del Luxemburgo. La bruja le preparó un horrible brebaje de sapos, murciélagos y cenizas. Para encajárselo al emperador, la pareja lo invitó a un baile de máscaras. Napoleón se tomó unas cuantas copas de un vino fuerte en el que habían disimulado la pócima. Al rato, poseído por una lujuria incontrolable, empezó a manosear a todas las damas presentes. Finalmente desapareció en un jardín con la señorita Sofía Serrault y una criada llamada Eleonora.
El baile terminó y Madame Auguié ni siquiera había bailado con Bonaparte. Esa misma noche, le dijo al mariscal Ney que renunciaba a su empresa de seducción.


Los Brujos de Chiclana hacen continua referencia al Manual de Filtros Mágicos, un libro que probablemente no alcanzaron a escribir y cuya ausencia justifican protestando que es secreto. En el capítulo cuarto, o a veces en el octavo, se habla de las equivocaciones en la administración de elixires.
Por razones que nadie conoce, el Error, que ronda todas las actividades humanas, es cien veces más frecuente en los embrujos de amor. Es casi inevitable que en estas historias se confundan las copas, se desvíen las flechas, se sustituyan las flores o se crucen hermanas menores. Los Brujos recomiendan aceptar estos accidentes como correcciones del saber oculto a nuestros deseos vulgares.
Nicanor Guaita, un vendedor de empanadas de la calle Yerbal, se enamoró de la famosa actriz Inés del Cerro, que solía comprarle pasteles de dulce de membrillo.
Con la intención de abolir la clásica incompatibilidad que se verifica entre las actrices y los pasteleros, Guaita le vendió un pastel engualichado.
Días más tarde supo que Inés no comía pasteles y que en realidad se los convidaba a sus alumnos de teatro. Decidido a no desperdiciar el relleno mágico, Guaita se anotó en aquellas clases para ver si descubría a la persona que se había comido el pastel.
Nadie parecía embrujado. Las chicas ni lo miraban. El hombre empezó a perturbarse poco a poco, hasta que su vida se convirtió en una perpetua búsqueda.

Perdida la compostura, Guaita se presentó ante Inés del Cerro y le preguntó a los gritos qué había hecho con aquel pastel.
Ante las objeciones de la actriz acerca de la imposibilidad de diferenciar un pastel de otro, Guaita insistió en que el suyo llevaba una marca inconfundible en una de sus alas.
En los años siguientes, Nicanor Guaita fue ingresando en terrenos de demencia lisa y llana. Cada vez que conocía a una mujer le preguntaba por pasteles comidos en casa de Inés del Cerro. Algunas le ofrecieron amor, pero él las rechazaba. Sólo estaba interesado en la que se había comido el pastel.
Fue envejeciendo solo y melancólico.
En sus últimos días, dejó de creer en los elixires de amor y no esperó más.

CORO
Los Brujos de Chiclana
conocen un filtro mágico.
Nadie sabe quién lo vierte
en nuestra copa,
nadie sabe en qué dirección
se manifestará su fuerza,
nadie sabe cuál será
la duración de su efecto.
Amigos de la juventud:
lo único que podemos saber
es que a veces nos enamoramos.

martes, 11 de agosto de 2009

La Decadencia de la Amistad

Manuel Mandeb pasaba largas horas en la esquina de Artigas y Moron fumando con Jorge Allen, el poeta. Muchas veces ni se hablaban. Se contentaban con saber que el otro estaba alli.
Muchos pensadores han creido notar que, en estos tiempos, la amistad es mas un tema de conversacion que una actividad concreta. Por cierto, es relativamente facil encontrar personas dispuestas a componer canciones sobre los amigos. En cambio es bastante dificil conseguir que esas mismas personas le presten a uno dinero.

Segun parece, el sentimiento amistoso se halla en decadencia. Todos los dias uno tropieza con canallas que lejos de preocuparse por la escasez de amigos, se jactan de ella.

-Yo, amigos, lo que se dice amigos, tengo muy pocos, o ninguno- nos gritan en la cara . Y no advierte que el sujeto esta esperando que lo feliciten por semejante hazaña.

En los años dorados de Flores, cuando alcanzaban su apogeo la comprension, la poesia y el juego del codillo, tambien existian enemigos de la amistad que preocupaban a los Hombres Sensibles.
Manuel Mandeb, el metafisico de la calle Artigas, coleccionó algunas de sus obtusas opiniones en un opusculo titulado maliciosamente:

Los amigos.

Como ya es costumbre, transcribimos algunos parrafos.

- La amistad debe nacer en la juventud o en la infancia. Nuestros amigos son aquellos que aprenden junto a nosotros o, mejor todavia, los que viven aventuras a nuestro lado. Y por lo general, la gente aprende y vive aventuras en la juventud.
Despues casi todo el mundo consigue algun empleo en casas de comercio y ya resulta imposible adquirir conocimientos nuevos o pelearse con una patota.

-A los once o doce años, uno empieza a hartarse de la familia y encuentraque los muchachos de la esquina son mucho mas divertidos que el tio Jorge. Durante mas o menos una decada nadie estara mas cerca de nuestro corazon que esos muchachos. Y si uno quiere aprovisionarse de amigos, debe hacerlo en ese periodo. Despues sera demasiado tarde...

Segun se aprecia, el criterio de Manuel Mandeb es interesante y tal vez verdadero.
Sucede que en cierto momento de la vida uno descubre que esta rodeado de extraños: compañeros de trabajo, clientes, acreedores, vecinos y cuñados.
Los amigos de verdad estan lejos, probablemente encerrados en circulos parecidos.

Algunos empecinados insisten en cultivar amistades nuevas. Los matrimonios maduros se visitan mutuamente y desarrollan palidas parodias de la amistad verdadera: se cuentan una y otra vez episodios antiguos, vividos con los amigos viejos, que ya no estan. Cuando uno es joven no cuenta historias a sus amigos: las vive con ellos.
A pesar de estas sabias reflexiones de Mandeb, existió en Flores una agencia destinada a ofrecer amistad a los solitarios.

Fue la celebre Proveeduria de Amigos de Ocasión. Sus fines de lucro eran innegables. Todavia hoy se recuerda su slogan publicitario: -Tenga un amigo desinteresado. Páguelo en cuotas.
Con solo acercarse al mostrador, el cliente ya notaba un clima amistoso y amplio. Los empleados sabían como atacar.

-Buenas tarde. No sabés lo que me hizo esta mañana la bruja de mi mujer.

Y a los treinta segundos uno se sentía entre amigos. Después, entre palmadas, guiños, pellizcones y confidencias, los comerciantes iban mostrando el amplio catálogo de la proveeduría.
Tenian amigos silenciosos, dispuestos a escuchar cincuenta veces la historia de una operación.
Amigos complacientes, siempre amables y elogiosos.
Amigos efusivos que saludaban con abrazos y se despedían a los gritos.
Amigos divertidos, ruditos en cuentos picantes y expertos en bromas pesadas. Tambien se prestaba un servicio un tanto oneroso, especialmente para personas encumbradas.
Consistía en el alquiler de una cohorte de adulones que acompañaban al cliente a todas partes, se reian de sus chistes, aplaudian sus ocurrencias y suscribian con entusiasmo cualquiera de sus pensamientos.

Precediendo a esta comparsa, solia marchar un corneta, que abria la puerta de los bares y asomando la cabeza gritaba:

-Ahi viene el doctor Del Prete...!

El trabajo se hacia tan bien, que muchos de los contratantes ya no podian prescindir de él, nunca más. Muchos profesionales del barrio extinguieron su fortuna pagando este servicio de la agencia.
Un asunto que molestaba a los clientes era el rigor de los Amigos de Ocasión en sus horarios. Cuando vencía el plazo estipulado, se terminaba la amistad.

Sin saludar, los contratados daban media vuelta y se iban, muchas veces interrumpiendo una carcajada o librandose bruscamente de un abrazo fraternal.
Sin embargo, hay que admitir que algunos aspectos del funcionamiento de la prooveduria eran bastante nobles.
Por ejemplo, la Seccion Niños permitia que los padres eligieran a los amigos de sus hijos, sin correr riesgo alguno.

Para ello se contaba con un numeroso plantel de chicos e incluso enanos, adiestrados en diferentes actitudes.

Segun el gusto paterno, podian encontrarse pibes atorrantes para avivar a los pequeños pelandrunes, niños estudiosos para estimular a los adoquines, y criaturas educadas y juiciosas para serenar a los más piratas.

Desde luego, no pudo evitarse que muchos chicos se resistieran a la decisión de los padres. Asi se oían con toda frecuencia en Flores frases como esta:

-Camine a jugar con los amiguitos que le alquilo su padre, caramba...!

Asimismo existía un departamento para Damas, con un amplio surtido de chimentos. Algunos malintencionados decian que las mujeres no contrataban amigas, sino enemigas, pero ese es otro asunto. El fracaso más estruendoso fue el de la sección Amistades Mixtas. Nada cuesta razonar que los caballeros que solicitaban amigas escondian casi siempre otras intenciones.
No se espante el lector pensando que nos internaremos en un tema tan manoseado como el de la amistad entre la mujer y el hombre. Vale la pena -eso sí- recordar lo que dijo Manuel Mandeb a una amiga suya, tal vez alquilada en la proveeduria.

-Vea. Yo puedo ser su amigo si usted quiere. No trataré de seducirla ni me pondré romántico ni le haré propuestas indecorosas. Pero sepa que yo necesito que exista un amor potencial. Me resulta indispensable que exista una posibilidad en un millón de que algo surja entre nosotros.

Le aclaro que es probable que si se da esa circunstancia yo salga corriendo. Pero es únicamente en virtud de esa remotísima chance que yo estoy aquí oyendo su conversación como un imbécil.
Los Hombres Sensibles nunca fueron buenos clientes de la agencia Amigos de Ocasión.
Quizá porque sus presupuestos eran muy humildes. O a lo mejor porque les gustaba que los quisieran gratis. En cualquier caso, los muchachos del Angel Gris tenian un criollo pudor en estas cuestiones.

Para ellos andar declarando públicamente el grado de amistad que sentian por alguien era cosa de afeminados.
Manuel Mandeb pasaba largas horas en la esquina de Artigas y Moron fumando con Jorge Allen, el poeta. Muchas veces ni se hablaban. Se contentaban con saber que el otro estaba alli.
Ya en su última etapa, la preveeduría empezó a ofrecer viejos amigos.
En un principio la idea consistia en rastrear -a pedido del cliente- el paradero de personas ausentes y lejanas. Pero como advirtieron que la tarea era demasiado complicada, resolvieron que era mas facil inventar antiguas amistades que rescatarlas del pasado.

Se preparó entonces un magnifico grupo de viejos mentirosos que ante la entrada de algun candidato de cierta edad, fingían reconocerlo y le soltaban cuatro o cinco recuerdos para ir tomando confianza.

Esta sección trabajaba mucho en las cenas anuales que suelen realizar los ex-alumnos de los colegios. Su misión consistia en ir reemplazando a los fallecidos y mantener siempre firme la concurrencia.
Asi, en cierta reunión de egresados del Colegio Nacional Nicolas Avellaneda, promoción 1921, se dió el curioso caso de que ninguno de los asistentes habia pisado jamas ese establecimiento, lo que no les impidió evocar a profesores, reirse de pasadas, travesuras y brindar por encuentros futuros.

Con el tiempo, la actividad de la agencia fue amenguando. Contribuyó a este hecho cierta mala prensa que siempre tiene la amistad entre los espíritus escepticos.
En Flores, y en todos los barrios, se contaban leyendas sobre las traiciones de los amigos y sobre las ventajas de la soledad.

Todavía en nuestro tiempo hay personas que se complacen en declarar que los perros son mas leales y sinceros que los humanos. Cabe sobre esto una pequeña reflexion.

Tal vez sea cierto que los perros no traicionan. Pero esto no es en realidad una virtud del animal. Ocurre simplemente, que la modica organizacion mental del perro le impide realizar procesos tan complicados como una estafa. Es decir: los perros no pueden traicionarnos, por la misma razón que no se les permite escribir novelas.
Hoy cuando ya no existe la Agencia Amigos de Ocasión, vale la pena preguntarse si no sera necesario inventar algo para reemplazarla.

Sera difícil, desde luego. Nadie podrá rescatar a los amigos perdidos. Poco podra hacerse para librarnos de los desconocidos que llenan nuestro tiempo.
En todo caso, cada uno de nosotros deberá cuidar lo poco que tenga. Sin componer canciones ni escribir poemas. Se trata únicamente de sentarse un rato en la vereda o de matear en silencio con los que estan más cerca de nuestro espiritu.

Si uno no tiene ya a los de antes, cabe decir que tal vez existen en el mundo amigos viejos a los que todavía no conocemos.
Yo mismo, las otras noches resolvi salir de mi encierro y lleno de ilusiones me encamine a cierta esquina que conozco. Tenía ganas de fumar en silencio junto a tres o cuatro sujetos que se estacionan en ese lugar.

Pensaba además cosechar algun guiño amistoso despues de estos años en que estuve tan ocupado.
Pero algo raro debe haber sucedido, porque no habia nadie.

sábado, 3 de mayo de 2008

MARGARITAS

Las margaritas tienen - como se sabe - la prodigiosa facultad de responder a consultas amorosas.
El enamorado curioso debe apoderarse de una margarita cualquiera. Acto seguido, pensará en aquella persona cuya disposición deseare conocer. Luego, arrancará los pétalos de una flor uno a uno. A cada pétalo corresponderá un dictamen recitado en voz alta.
Me quiere mucho, para el primero; poquito, para el segundo; nada en el tercero.
Allí termina la exigua serie de resultados posibles, que deberá reiniciarse una y otra vez hasta llegar al último pétalo: la elocución que a éste correspondiere, será la respuesta oracular de la flor.
Tal respuesta es infalible y señala una inapelable verdad, salvo que - como sucede con frecuencia - se haya cometido el más mínimo error en los procedimientos.
Aplicando a este trío de revelaciones las leyes de la divisibilidad, el enamorado metódico podría calcular sus probabilidades.
Cuando el número de los pétalos es múltiplo de tres, la respuesta es nada.
Si al número de pétalos le falta uno para llegar a ser múltiplo de tres, la respuesta es poquito.
Si le sobra uno, la respuesta es mucho.
Algunos pretenden que las respuestas posibles son en realidad cuatro. Convierten el informe me quiere mucho, en dos respuestas diferentes:

A) me quiere.

B) mucho.

Esta astucia reduce la posibilidad de nada de un treinta y tres a un veinticinco por ciento.
Es imposible negar que entre el amor que sienten las personas y la morfología de estas flores existe un nexo inconmovible.
Pero admitido el vínculo, no hay acuerdo para explicar si naturaleza. Examinemos algunas teorías.

1) La flor influye sobre la persona en quien piensa el consultante: el número de pétalos impulsa a quien es pensado a amar mucho, poquito o nada al que deshoja.

2) La persona pensada influye sobre la flor: la margarita adecua el número de sus pétalos a la intensidad de los sentimientos indagados.

3) Todo está escrito y el suplicante elegirá sólo aquellas margaritas cuyo número de pétalos asegure una respuesta exacta.
Las margaritas mucho son imposibles para un hombre al que quieren poquito.

4) Todo es mentira. No hay relación alguna entre las aparentes repuestas y la realidad. Esta es la opinión de los Refutadores de Leyendas, quienes sustentan su parecer con innumerables ejemplos de personas que alentadas por la flor son rechazadas luego, incluso de mal modo.
Los espíritus leguleyos señalan con insistencia algunos preceptos jurídicos.

* El arrancar o añadir pétalos, saltear respuestas o alterar su orden invalida la consulta.
* Está prohibida la indagación sucesiva y vana de diferentes margaritas.

Los ciencistas sueñan con que la genética vendrá a resolver sus problemas sentimentales, creando margaritas que siempre responderán mucho.
También se ha pensado en la posibilidad de obtener respuestas más variadas mediante la creación de nuevos dictámenes: hasta decir basta, bastante, relativamente poco, vaya y pase, casi nada, menos que nada, ni loco que estuviera.
La fe en las margaritas va empalideciendo en estos días. Los últimos fieles son tal vez los amantes rechazados, esas personas que insisten en preguntar lo que ya se les contestó y que se contentan con las respuestas favorables de flores, brujas y horóscopos, mientras las mujeres que aman bailan con otros señores en La Enramada.
Margarita es perla en griego y en latín. Es ojo del día en inglés y es vegetal indagatorio en todo el mundo. Pasar de largo ante sus confidencias es un pecado imperdonable.
Las flores, las estrellas, los pájaros: el Universo quiere hablarnos.
Cada fenómeno de la naturaleza es una señal. Ante esos guiños cósmicos tenemos la obligación de considerarlos. Es cierto que nos acompañará la perpetua sensación de que nunca comprenderemos o de que comprenderemos erróneamente. Pero el error es preferible a la indiferencia.
Cualquiera sea el mensaje que el cosmos prometa, por terrible y amenazador que nos pareciere, será mejor que la ausencia de mensaje.

Será más consolador que una ominosa y absurda iniferencia de los astros.

viernes, 2 de mayo de 2008

martes, 25 de diciembre de 2007

El enamorado y la muerte: Acto final : LO QUE ME COSTO EL AMOR DE LAURA...Opereta, Alejandro Dolina.

El ReCuErDo YeL oLvIdO eN eL bArRiO dE fLoReS


En nuestros tiempos, no son muchas las personas de buena
memoria. Salvo, desde luego, en el barrio de Flores. Todos
sabemos las cosas que se cuentan sobre el barrio del AngelGris. Y, aunque conviene desconfiar de cualquier testimonio al respecto,es casi un hecho que los Hombres Sensibles hacen alarde de recordarlo todo Y suelen ejercitarse en lances tan complicados como la tabla del 113. Esto puede sorprender a quienes han oido que los Hombres Sensibles de flores huyen de las precisiones cientificas como de la peste y son mas
bien proclives a la improvisacion.Pero tambien ocurre que estos espiritus atorrantes odian la muerte y sospechan que lo que se olvida, se muere.Por eso no es raro encontrar en los atardeceres de la calle Artigas a los muchachos sombrios memorizando versos murgueros , recordando la formacion de boca en 1955 o repitiendo en voz baja la lista de asistencia del colegio secundario. Estan rescatando cosas de la muerte. A su manera, son salvadores. Entre tanto enemigos como tienen los Hombres Sensibles, se hallan los Amigos del Olvido, organizacion con sede en Caballito, que propugna la abolicion del recuerdo, segun dicen porque duele. "Todo recuerdo es triste" declaran estos caballeros. Lo peor de estos impios es su aire de inocencia, hijo del olvido de susculpas. Sus semblantes sonrientes despiertan la simpatia de todos y cadadia, docenas de socios nuevos se inscriben en la sede de la calle Rojas.El grupo se organiza en subcomisiones que se encargan a su turno de olvidar ciertas porciones del universo.Asi, existe la Comision del Olvido Permanente de Marcos Ciani, destinada a borrar las huellas del veterano piloto de Venado Tuerto. En susreuniones la subcomision delibera sobre toda clase de asuntos, con la excepcion de aquellos que se vinculen de algun modo con Marcos Ciani. Una rama radicalizada de los Amigos del Olvido declara que los recuerdosno solo son tristes sino tambien falsos. "Jamas recuerda uno las cosas tal cual fueron", declaman. De modo que para esa gente, los recuerdos son especies de sueños y lso sueños no merecen sino el desprecio. Mientras tanto, los Hombres sensibles tienen decidido que solo los sueños y los recuerdos son verdaderos, ante la falsedad engañosa de lo que llamamos el presente y la realidad. ?Que es mas verdadero?, se preguntan ?El amable recuerdo de nuestra primera novia, dulce, ansiosa, inexplicable o esta señora contundente que compra fruta en la verduleria de la calle Condarco? No hace falta decir que los Amigos del Olvido son mas numerosos que los Hombres Sensibles o- al menos- presumen de ello. Mas justoseria aclarar que muchas personas son Hombres Sensibles sin siquieraso sospecharlo. Vale la pena admitir en este punto que hay quienes se acercan a losAmigos del Olvido, no por simpatia filosofica, sino animados por propositos tan mezquinos como el deseo de olvidarse de una señorita inconstante.Tales infiltrados son descubiertos casi siempre por los miembros de alguna comision, quienes poseen un olfato especial para distinguirlos. Las sanciones son, en general, muy severas. Pero rara vez se cumplen, precisamente porque los encargados de ejecutarlas se olvidan de hacerlo.Los Amigos del Olvido aman el futuro.Pasan largas veladas contando hazañas que aun no han cumplido y jactandose de los amores que tendran alguna vez. Sostienen -ademas- que siempre es mejor lo que ha ocurrido despues.Constituye una experiencia interesante proponer a la eleccion de un amigo del Olvido dos objetos cualesquiera, siempre eligiran lo quese menciona en ultimo termino. - ¿quiere usted un helado de crema o de chocolate? - De chocolate. -Lo prefiere usted de chocolate o de crema? - De crema. De este criterio surge un insoportable optimismo y espiritu progresista. Cualquier novedad es acogida en la sede de la calle Rojas con aplausos y vi'tores. Los Hombres Sensibles - como todo el mundo sabe- odian el futuro,porque han descubierto que en el futuro esta la muerte. El enfrentamiento entre ambos grupos ha llegado muchas veces auna modica violencia.Pero las ofensas no dejan rastros En unos, porque olvidan,. En los otros, porque perdonan. Segun los Amigos del Olvido, la existencia de medios idoneos para almacenar el conocimiento torna inutil todo esfuerzo mental al respecto. Poco sentido tiene - arguyen- memorizar la historia de los fenicios,cuando hay libros que la atesoran cabalmente. Al oir esto, los Hombres sensibles se enfurecen: - Eh...los libros solo son recipientes que contienen lo que luego han de beber los hombres... Pero a estas alturas, los Amigos del Olvido ya estan en otra cosa. Muchos Hombres Sensibles temen a las computadoras, a las calculadoraselectronicas y al Cerebro Magico. sostienen que el uso de estos aparatos embota el ingenio y atrofia elintelecto. Por eso es que, con toda frecuencia, una melancolica patota recorre el barrio del Angel Gris, destruyendo las maquinas de pensar que suelen cundir en oficinas, para no mencionar las cajas registradoras de los bares,los fixtures de Glostora, las balanzas y los relojes automaticos. (A lahora de destruir, los Hombres Sensibles se enardecen y no se andan con sutilezas) En su larga lucha contra el recuerdo y la memoria, los Amigos del Olvido han desarrollado interesantes estrategias. Pero, sin ninguna duda, su mas importante hallazgo fue el Licor del Olvido, un cordial de existencia incierta que -segun parece- tiene la virtud de abolir el pasado en quien lo toma. En epocas lejanas, los hombres de la calle Rojas se limitaban a beber ellos mismos su licor, emborrachandose locamente de esperanzas sin pre sagios. Pero luego empezaron a mezclar el licor en la ginebra de los Hombres sensibles para inducirlos a olvidar. Pero lo peor ocurrio cuando los Hombres Sensibles alcanzaron a destilar el Vino del Recuerdo, cuyos efectos son -como ya se sospechara-opuestos a los del licor. Tambien los muchachos del Angel Gris recorrieron el mismo camino:bebieron solos primero y trataron despues de usurpar las copas de los que nada recuerdan. Y eso fue terrible. Porque si el Licor del Olvido y el Vino del Recuerdoson de por si peligrosos, la mezcla es verdaderamente mortal. El autor de esta cronica cree haber probado -sin sospecharlo- ese espantoso coctel. Sus efectos se traducen en oscuras añoranzas de lo que vendra, en olvidos de lo que nunca fue y en un sabor amargo y dulce que hace llorar.Las señoritas Amigas del Olvido suelen pasearse por el barrio de Flores para enamorar a los Hombres Sensibles. Los muchachos del Angel Gris -bien lo sabemos- son de corazon blando y se enamoran para siempre.Entonces las señoritas de Caballito se olvidan de ellos y los abandonan sin remordimiento.Estos tristes episodios propenden -sin embargo- al florecimientode las artes en Flores, pues los Hombres Sensibles suelen componer susmejores versos, elaborar sus canciones mas sentidas y tallar sus mas hermosos anillos cuando sufren. Poco cuesta imaginar cual sera el fin de esta lucha entre olvido y memoria. Los Hombres Sensibles de Flores estan derrotados. De nada lesvaldra oponerse a la muerte, porque la muerte llegara de todos modos. De nada les servira su pasion por la memoria, pues toda memoria esperecedera. Y -en definitiva - el tiempo es el mejor aliado de los Amigos del Olvido. Pero es obligacion de todos nosotros hacer un poco de fuerza por losmuchachos de Flores, para que su derrota sea mas honrosa. Recordemos todo el tiempo. No olvidemos nada. Ni el color de nuestras corbatas perdidas, no el olor a tiza y sudor del colegio, ni el calor del asfalto sobre los pies descalzos, ni el gusto a jazmin de los besos en la noche, ni el aroma de la untura blanca. Si nos espera el olvido, tratemos de no merecerlo. Y pensemos que despues de todo, aunque la victoria final sea de losAmigos del Olvido, sera un triunfo sin festejo. Nadie lo recordara jamas.
(Alejandro Dolina)

sábado, 22 de diciembre de 2007

LA BALADA DEL AMOR IMPOSIBLE

Los cronistas más serios del barrio del Angel Gris coinciden en destacar la propensión de sus habitantes hacia los amores imposibles. Así, mientras los jóvenes de otros barrios se enamoran de muchachas groseramente posibles, los hombres de Flores parecen condenados a amar - casi siempre en secreto - a mujeres que no serán para ellos. Y en honor a estas damas es que los Hombres Sensibles hacen lo quehacen. Algunos emprenden desde chicos el estudio del violín, únicamente para aprender a tocar un vals en obsequio de su amada. No importa que ella no alcance jamás a oírlo. Ese no es el punto. Otros indagan los secretos de la versificación y se sumergen en el dolor para lograr una poesía.Hay quienes se ejercitan en el coraje y cultivan la guapeza. Y no faltan los que eligen la melancolia o la locura. Piensan los Hombres Sensibles que siendo mejores merecerán seramados. Y para la ética sentimental de este barrio, los mejores hombres son artistas, valientes, tristes o locos.Por eso los muchachos más virtuosos de Flores sufren por amor.Esta realidad ha despertado la atención de todos y la piedad de muchos.Cada semana, los enamorados de Flores reciben el consejo de sus amigos sabios de otras barriadas. - ¿Por qué amar a la Gran Marquesa del Norte, que es en realidad un duende? ¿Por qué no conformarse con la hija del yesero? Son voces tentadoras que exponen las ventajas del amor razonable. A estas exhortaciones, los Hombres Sensibles responden - no sin acierto - que en el amor no existe el libre albedrío y que nadie puede decidir de quién va a enamorarse. Sin embargo - ya a riesgo de caer en especulaciones psicológicas fuera de tono - cabe reconocer que los muchachos del Angel Gris tienden a aproximarse sentimentalmente a las mujeres que menos les convienen. Los tratadistas de Villa del Parque y los Refutadores de Leyendas sostienen que buscar pareja es una tarea enteramente racional y hasta científica. Vale la pena citar la novela didáctica "Hoy te amo con la cabeza", del profesor Amadeo Battista. Esta obra esconde - apenas - la tesis antedicha, entre los rotosos pliegues de su trama. Parecidos criterios auspicia la esposa de este pensador, la doctora Alba C. de Battista en su libro "Me casé con un cretino". Muchos hombres de negocios, comerciaantes e industriales de la zona han entendido que el amor imposible es cosa nefasta, no sólo para el que ama, sino también paa el desarrollo de las actividades productivas en general. Declaran estos lúcidos mercaderes que, por lo común, los enamorados sin esperanza son pésimos empleados, más atentos al recuerdo de unos ojos pardos que a la correcta realización de una nota de débito. Tratando de reducir el número de desencuentros amorosos en beneficio de la felicidad general, los Refutadores de Leyendas con la ayuda de dos contadores de la Sociedad de Fomento de Villa Malcolm, prepararon las Tablas del Amor Infalible, especie de regla de cálculo según la cual las medidas del cuerpo del hombre, su coeficiente intelectual, su edad, su educación, fortuna y berretines determinaban de un modo preciso a la mujer más conveniente para sus planes amorosos. Esto es ni más ni menos que la refutación de una leyenda o - lo que es peor - su reducción a términos científicos. La leyenda es ésta: "Hay para cada hombre una mujer, una sola, que reúne todas las virtudes que ese hombre sueña. Su belleza está hecha para deslumbrar a ese hombre. Su voz ha sido creada para seducirlo. Su inteligencia, para sucitarle y sugerirle ideas amables. Su ternura, para hacerle dulce el diario sufrimiento.Esa mujer existe y anda por esas calles. Pero el destino ha decidido que nunca jamás se crucen los caminos de ningún hombre con la mujer que para él fue concebida."Manuel Mandeb asegura en sus Memorias que cierta tarde creyó reconocer a lo lejos a la mujer que le correspondía, conforme a la leyenda. Inmediatamente se trabó en lucha con el destino y trató de alcanzar a la muchacha. Lo consiguió en la esquina de Artigas y Avellaneda. Luego de interceptarle el paso, procedió a explicarle la vieja creencia de los Hombres Sensibles, mientras se secaba el sudor y trataba de recobrar el aliento.Pero la mujer no conocía la leyenda, o tal vez la conocía y la acataba puntualmente: dio media vuelta y se fue por Artigas hacia el norte. Y ya que mencionamos a Manuel Mandeb, conviene recordar que su ilegible prosa se alzó solitaria frente a los tratados racionalistas y a los inventos de los Refutadores de Leyendas. El polígrafo de Flores dejó un voluminoso estudio caratulado Registro de amores imposibles en la linea del Sarmiento.La obra consta de 914 fichas que corresponden a otros tantos casos concretos de amor sin recompensa. Está dividida en cuatro cápitulos: El primero, subtitulado Nunca le dije nada, es el más extenso y registra episodios protagonizados por enamorados silenciosos. El segundo, Negativas expone 115 rechazos, sus motivos, sus términos y consecuencias, para no hablar de otros detalles más bien superfluos que suelen recargar toda la obra de Manuel Mandeb. El tercer cápitulo, Amargo desengaño, cataloga 126 decepciones, incluidas cuatro padecidas por el propio autor.El cuarto y último cápitulo es un inspirado texto romántico que se conoce como Elogio del amor inconcluso. Veamos este párrafo: "...Así como las personas que mueren en la plenitud nos ahorran el recuerdo de su vejez, los amores interrupidos abruptamente siguen viviendo en nuestro corazón no como brasas agonizantes, sino como horrorosas llamas que queman cada noche..."...No hay mejor amor que el que nunca ha sido. Los romances que alcanzan a completarse conducen inevitablemente al desengaño, al encono o a la paciencia; los amores incompletos son siempre capullo, son siempre pasión." Pero dejemos ya a Manuel Mandeb y reflexionemos sobre ese delicado asunto. Es cierto que infinidad de personas decentes viven la módica dicha del amor común y corriente.Pero el amor imposible, aquél del cual solamente son capaces los Hombres Sensibles de Flores, es el único cabalmente maravilloso y digno de admiración. Ocurre así: un muchacho se enamora de la Mujer Más Hermosa.Desde ese momento, su vida no tiene otro sentido que ese amor. Sin embargo, el hombre sabe que no tiene chance en esa carrera, pues las Mujeres Más Hermosas suelen casarse con otros caballeros, generalmente ricos o buenos mozos o ambas cosas. Sus buenos amigos le aconsejarán el olvido, pero este hombre ha nacido en Flores y no tiene la menor intención de gambetear el dolor.Y cada día deja mansamente que la tristeza le invada los huesos y que tiña hasta el último de sus pensamientos.A veces, las distracciones y los mundanos asuntos amenazarán con hacerle olvidar siquiera por un momento su amor y pesadumbre. Pero el hombre reaccionará inmediatamente y se sumergirá otra vez en su propio abismo. Que nadie se engañe. Este hombre que ríe a carcajadas cuando algún conocido le refiere el cuento de los supositorios, está pensando en su amor imposible.Y la sangre que hincha sus venas es negra y espesa.Pero, atención. Este amor que lo hace desgraciado es el que le hace mejor. El ya ha renunciado a la Mujer Más Hermosa. Jamás padecerá decepciones. Su pasión no envejecerá ni se envilecerá. Nadie podrá engañarlo. Y a fuerza de bañarse cada día en el sufrimiento, habrá aprendido el secreto de la resignación. Los caballeros exitosos no conocerán jamás la verdadera escencia del amor imposible. Ellos jamás juegan su vida a una sola baraja. Con toda prudencia realizan inversiones en uno y otro lugar para compensar con unas las pérdidas ocasionadas por otras. Pero el amor imposible no es cosa de prudentes, sino de Quijotes. Sólo cuatro veces en doce años vio Alonso Quijano a Aldonza Lorenzo.Jamás cruzaron palabra. Pero eso le bastó para vivir en ella y por ella.Sin esperar recompensa.Por eso, señores, si acaso atesoran ustedes uno de estos metejones locos, a no arrepentirse. Sigan soñando y esperando lo imposible. Aunque sepamos que nuestras ilusiones no habrán de cumplirse nunca, sigamos acariciándolas. Lo contrario sería - como pensaba Wimpy - confundir una ilusión con un pagaré. Será una larga jornada. Muchas veces tendremos ganas de contar nuestra pena, pero no podremos hacerlo, para no profanarla. Siempre estaremos solos y tristes, pero no es para tanto. Después de todo, ya se sabe que los únicos paraísos que existen son los paraísos perdidos.

Palabras del negro Dolina sacadas de un prog de radio...
"El verdadero milagro de la vida no es encontrarse con uno mismo, que después de todo no es más que una paradoja de quinta... Lo importante es encontrarse con alguien. Esos efímeros puentes que dentro de este mundo de islas algunos suelen tender; efímeros porque duran muy poco y hechos quizas de la misma materia de la que están hechos los sueños. Por ahí, cada tanto, en esa horrenda soledad que es la vida, uno liga un puente. Un puente que se puede tejer con un cariño o con un amor; quiere decir que en este mundo donde todas las citas son fallidas, o casi todas las citas son fallidas, en donde casi todo consiste en ir a esquinas donde nadie acude, en donde casi todos los encuentros fallan. Mi vida es ir a buscar y no encontrar, y es así... Salvo alguna que otra vez, como flechas luminosas en la noche, en que uno va a una esquina y hay alguien, bueno... yo creo que eso merece festejarse y festejarlo con dignidad, y hacer digno ese pequeño puentecito que se ha tendido.Solo una vez en la vida de un hombre pasa un centímetro cúbico de suerte y solo la pescará el que este todo el tiempo atento.Nos toca solo un cachito de suerte en la vida y el peor de los pecados es dejarla pasar. Hay que estar atento a las señales, atento a las citas,que se cumplen pero son muy pocas, atento a los sueños que se dan, pero son muy pocos...."
-ALEJANDRO DOLINA-